“Carta Abierta al Venezolano Emigrante”

Para aquellos que me siguen en las redes, saben que el último par de meses he estado un poco ausente escribiendo, bueno no un poco, bastante ausente.

Esto, en gran parte, tiene mucho que ver con los eventos que han acontecido en mi vida personal, muchos saben que desde hace dos años, mi familia y yo pasamos a la larga lista de familias venezolanas que tuvieron que empacar e irse a otro país en busca de un nuevo norte.

La vida del inmigrante, lejos de ser un “sueño americano”, consiste en una serie de eventos y nuevos retos donde se requiere una gran fortaleza para salir adelante. Aquellos que hoy son inmigrantes saben de qué estoy hablando.

Desde tener que dejar tu zona de comfort, tu título universitario, tu pasado, tu familia, lo que tú creías que eras…el proceso entero puede llegar a ser bastante complejo (por no decir jodío).

Sin embargo, en nuestro caso muy personal, la decisión ha sido las más correcta.

Cada día, al ver las noticias sobre Venezuela, me doy cuenta que sería muy difícil seguir viviendo allá. No solo por la difícil situación politica y económica, sino mas aún por la inseguridad y el deterioro generalizado que esta experimentando nuestro país en esta dura prueba llamada “revolución”.

Por razones muy personales, no comparto fotos, videos de matazón, protestas ni banderitas en las redes. No creo que sea una forma positiva de ayudar a la situación, algunos podrán diferir de esto, pero en realidad no creo que compartir más sangre y ponerte los pelos de punta con noticias bizarras, sea de gran ayuda hoy.

Por otra parte, seguir compartiendo fotos en mis redes sobre nuestra vida en Canadá, me da vergüenza por no decir otra cosa.

Sinceramente me da vergüenza compartir nuestras bendiciones acá a sabiendas de que una gran mayoría de venezolanos tiene que hacer una cola de una hora para comprar un pan. Y muchas veces sin recibir siquiera el pan porque solo sacaron unos poquitos con la poca harina que tenían.

He visto con dolor como amigos empresarios, emprendedores y full trabajadores han tenido que irse a quiebra por no tener insumos.

Me duele sobremanera la difícil situación que está pasando mi familia y tantos hermanos en Venezuela. Tantas muertes, tanto dolor, tanta anarquía.

Aun así pienso, ¿como puedo ayudar desde acá con lo que tengo?

Si puedo compartir un mensaje positivo, brindar algo de motivación,  a través de los canales de Emprende Academy, entonces eso haré. Y es lo que sigo haciendo, pero…

Honestamente, no creo que la condición del país vaya a mejorar…no por ahora…

Tomará tiempo…¿cuánto? no lo sé…pero sí sé que será bastante…

Una herida de tal magnitud a una tierra, a un pueblo, a una nación entera, tomará tiempo en sanar y solo Dios sabe cuánto…pero como todo en esta vida, nada es para siempre.

Basta con leer un poco de historia y ver eventos similares en otros países en otras épocas para darse cuenta que la recuperación social y política de un país luego de semejante deterioro, puede tomar décadas.

Lo que sí sé es que este amargo trago de la historia venezolana, dejará muchas lagrimas, mucha sangre y mucho dolor.

“El árbol de la libertad debe ser regado de cuando en cuando con la sangre de patriotas y tiranos, es su fertilizante natural” Thomas Jefferson.

Ver jovenes de 20 años asesinados a quemarropa por guardias nacionales en vivo y directo, y peor aún, todo documentado en video, es una sensación repulsiva que va más allá de cualquier entendimiento.

En esos momentos me digo, ¿a dónde carajo ha llegado la demencia humana y el deseo de poder? no me cabe semejante concepto en la cabeza. Es demasiado.

Pero la historia también siempre nos ha dicho algo: Nada es para siempre. 

Siempre sale el sol…despues de una larga noche oscura, siempre sale el sol.

No puedo decirte cuándo veremos el sol de nuevo en Venezuela. Pero sí sé que saldrá.

Yo personalmente confieso mi cobardía. Soy un cobarde al no querer quedarme allá y exponer mi vida en una marcha. Ni la mía, ni la de mis hijas y mi esposa. No pude.

Decidí emigrar, por cobarde quizás, esa es la pura verdad.

Quizás pueda ayudar con palabras, enviando algo de esperanza en semejante momento oscuro. No lo sé.

A mis hermanos venezolanos que aún siguen en Venezuela, les digo de corazón…luego de tres años estando afuera…si tienen la posibilidad de irse, váyanse, emigren. De pana háganlo.

No puedo decirles otra cosa.

Pero eso sí, emigrar será quizás el capitulo más complejo que hayan escrito hasta ahora en sus vidas, y también será el capítulo que más les hará crecer, si están dispuestos a aprender y a cambiar.

Nuestra talentosa amiga Lexis Gandica, grabo un video para Caraota Digital con relatos de inmigrantes desde Calgary, yo salgo en el minuto 3:11.

Mi amigo Stephen Kaizer, dice: “Irte de Venezuela no necesariamente significa tener éxito, ni quedarse significa fracasar”. Creo tiene mucha razón.

Pero, si aun así decides irte, acá te dejo algunos tips si decides subirte a este barco llamado emigración…

Deja en Venezuela todo tu orgullo, toda tu soberbia, toda tu carrera, todo tu odio, todo tu racismo, todo lo que odias de Venezuela hoy, pero que tú y yo somos sin saberlo. Déjalo allá. No traigas mucho encima.

Sal con un corazón dispuesto, una mente abierta y una enorme convicción de lograrlo, vas a poder…los venezolanos somos inmensamente emprendedores y “echaos pa’lante”. He conocido un montón acá.

En general somos gente buena, inteligente, emprendedora, líderes por naturaleza.

Si algo heredamos de los españoles fue el espíritu de conquista. De eso estoy más que seguro…

Hoy, después de dos años, luego de haber pegado baldosas, repartido pizzas, vender artículos de oficina de puerta en puerta sin lograr vender ni un lapicero, largas noches en vela pensando qué iba a ser de nuestro futuro…

Puedo escribir estas palabras sentado cómodamente en un bus de lujo hacia un entrenamiento de trabajo en la nueva compañía donde finalmente puedo aplicar lo que sé y sentirme como un profesional. Como lo que soy.

Le doy gracias a Dios… Venezuela me hizo lo que soy.

No sé por cuánto tiempo estemos acá, ni si este será finalmente nuestro hogar.

La vida da vueltas, pero cada vez que recuerdo que hay cientos y miles de venezolanos profesionales allí afuera echándole bolas, pegando un piso, lavando un carro, limpiando un baño, muchos de ellos con títulos universitarios, maestrías, ex-dueños de negocios…me digo a mi mismo…mierd…, ¡qué suerte que tengo!

Hoy por hoy quiero levantar la mano por todos aquellos que nos fuimos, los que siguen, y por los que se irán en algún momento.

Quiero recordarte que ninguna noche es tan larga como para poder vencer el amanecer. La luz puede demorar, pero su aparición es inevitable.

Hoy, más que recordar todas aquellas cosas por las cuales no provoca más que llorar, tirar la toalla, quiero recordarte aquellas por las cuales aún se puede sonreír y sentir esperanza. Aquí, allá, en cualquier lugar donde estés.

Ten presente que al final, esta vida de la cual eres protagonista, no va a cambiar porque cambie un gobierno. No.

No va a cambiar nada afuera si tú no eres parte de ese cambio que quieres ver. No hay atajos.

Eres el arquitecto último de tu destino…el planeta es grande y las limitaciones que hoy ves, no existen más que en tu cabeza.

Si decides irte, vete…

Pero vete con una visión, una idea que te obsesione día y noche y sin la cual no puedas vivir, porque te digo, mi amigo: si no tienes ese fuego quemándote dentro, llegará el momento en que tirarás la toalla.

Ya perdí la cuenta de las historias que me han contado sobre venezolanos inmigrantes con algunos dólares que llegaron montando negocios a todo dar y quebrados a los 6 meses…pensaron que eran ricos, que se las sabian todas.

Te recomiendo leas este artículo antes de montarte en semejante riesgo…

Poco a poco, un paso a la vez… lo vas a lograr, de eso estoy seguro, pero todo en su momento.

Mi oración hoy es por ti, mi amada Venezuela, por tus hijos, por tus sueños, que son los sueños de tus hijos. Por ese amanecer oloroso a queso ‘e mano, arepas calientes y guayoyo.

No sé si esa Venezuela que me parió aún exista, pero sí existe en mi, eso no lo dudo. Siempre estará allí y siempre estará en ti.

Siempre emprendiendo.

Siempre honestos.

Siempre adelante.

Siempre fuertes.

Siempre tricolor.

Que Dios los bendiga y proteja.

Luca.

6 thoughts on ““Carta Abierta al Venezolano Emigrante”

  1. Amen. Simplemente hermoso mensaje. Y cuanto me alegra que uno de los tantos venezolanos que han decidido irse esté muy bien, que ha logrado superar los obstáculos, que la lucha y eso que llaman pasión por lo que se quiere siempre lo ha impulsado a no darse por vencido.

    Que bueno y que bendición que en esas vueltas de la vida tu y tu familia estén creciendo dignamente como cualquier humano lo merece.

    Muchos quisiéramos tener las posibilidades para irnos y no ver esta salvajada humana que se vive cada día, mas cuando tienes hijos que no se quedaran en su niñez para siempre…es muy duro estar en esta Venezuela, es esa lucha del día día por tener un maravilloso día que no se repetirá …pero si que es difícil…es de guerreros…como es de guerreros dejar su tierra…y si que provoca salir corriendo sin mirar atrás …el que pueda irse que lo haga y se intenta dándose una oportunidad …y que no queden los lamentos del si lo hubiese intentado…

    Venezolana de corazón, de sangre, elevo mi oración por el país que sueño, tal vez ahorita sin arepa con queso e’ mano ni guayoyo que tanto extraño…. Pero mientras creciendo en valores y siendo la persona civilizada que me criaron…siendo solución y no problema…
    De verdad mis mas sinceros deseos para ti Luca, sigue adelante con esa garra venezolana que nos caracteriza…

    No se tampoco cuando se desentierre la Venezuela próspera… Pero de momento desde aquí se lucha por ella de muchas maneras, no se si logre verla porque esto va pa largo…pero no quedaré en el intento sino en el esfuerzo de ir trabajando para que eso ocurra.

  2. Luca, gracias por ese articulo. Que hermoso post, lloré de emoción!!

    Me complace tenerte tan cerca, pues estoy en Montreal.

    Ya tienes mi email. Escribeme para ponernos en contacto.

    Me tope contigo, por un video de los costos y tu odontóloga; como me gusto tu post quise ver tu blog, y me encontré con la sorpresa del articulo dirigido a los Venezolanos.

    Un abrazo

    • Hola Jose,

      Muchas gracias por tu comentario, tenia mucho tiempo sin revisar este post!

      Han pasado muchas cosas desde que lo escribi, ya conoces bien el camino del inmigrante. Me contenta enorme que estes en Canada, nosotros estamos en Alberta! Mi correo es luca@empren14-cp57.wordpresstemporal.com en caso que quieras escribirme directo.

      Un abrazo y gracias por pasar…!

      Luca

Leave a Comment